Puertos de Canarias

Tenerife gana peso en suministro internacional a buques

El puerto tinerfeño busca consolidarse como nodo energético del Atlántico en plena fase de transición del transporte marítimo

En el mapa marítimo internacional, Tenerife quiere dejar de ser una escala estratégica para convertirse en algo más ambicioso: un enclave de referencia para el suministro energético a buques en el Atlántico medio. En un contexto marcado por la tensión geopolítica, el encarecimiento del petróleo y la presión regulatoria sobre el sector naval, los puertos dependientes de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife están en condiciones de jugar un papel cada vez más relevante en el negocio del avituallamiento y en la transición hacia combustibles alternativos.

Ese fue el mensaje central trasladado por la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife durante el Foro de Suministro y Sostenibilidad, organizado por ship.energy y celebrado esta semana en las instalaciones del Centro Oceanográfico de Canarias, en el puerto capitalino, al que asistió cerca de un centenar de profesionales del sector, tanto nacionales como internacionales.

La actual crisis bélica de Oriente Medio ha acelerado, en parte, este reposicionamiento. Desde Puertos de Tenerife se reconoce que el conflicto tiene un efecto doble, pues por un lado abre oportunidades para captar tráficos desviados, pero al mismo tiempo encarece los combustibles y obliga a navieras y armadores a afinar mucho más sus decisiones sobre dónde repostar.

En este contexto el puerto chicharrero aparece como una alternativa competitiva al reforzar su perfil como suministrador de Gas Natural Licuado (GNL), una actividad que desarrolla desde 2018 cuando fue protagonista del primer suministro de gas natural licuado a un crucero, el AIDANova en modalidad barco a barco, esto es, desde un buque suministrador a un buque receptor. Desde entonces, esta línea de actividad no ha dejado de crecer.

Así lo puso de relieve el capitán Sinisa Domic, Manager Técnico en GNL de Carnival Corporation & plc., quien destacó la satisfacción del grupo con los servicios prestados en el puerto tinerfeño. Según explicó, de sus 11 buques operativos propulsados por GNL, ocho han sido abastecidos en Tenerife desde 2018 hasta el pasado 14 de marzo, con un volumen superior a las 60.000 toneladas.

Estas declaraciones se realizaron en el marco de una de las mesas de debate centradas, precisamente, en el estudio del suministro de gas en Tenerife desde un punto de vista comercial y operativo en el que intervinieron, entre otros, representantes de las multinacionales Enagás y Shell, proveedora esta última del gas natural licuado que se suministra en Tenerife.

Por parte de Shell, Christian Jones, gerente de Desarrollo de Negocio de GNL Marino, también valoró positivamente la operativa en Tenerife, donde la compañía ha realizado entre 70 y 80 servicios de suministro en los últimos ocho años, siempre, afirmó, “con un importante respaldo por parte de la Autoridad Portuaria y de la Capitanía Marítima”.

Desde Enagás, Álvaro Delicado Gerente del Negocio Marítimo y Energía Verde, recordó el compromiso de la compañía con Canarias para construir plantas de regasificación y ratificó que su interés por este tipo de proyectos o similares, donde poder desarrollar plantas de GNL para suministro a buques u otras actividades sigue estando dentro de su agenda.

El crecimiento de esta actividad no es casual. En un sector que busca reducir emisiones sin renunciar a la viabilidad operativa, el GNL sigue ocupando un lugar relevante, especialmente porque una parte importante de los buques que hoy se construyen incorporan motores a gas o sistemas duales. En ese contexto, contar antes que otros puertos con infraestructuras adecuadas, logística especializada y garantías operativas puede llegar a marcar la diferencia decisiva.

La mejor zona de fondeo

Precisamente la operatividad y fiabilidad son factores críticos en el suministro de combustible a buques. Tener espacio no es suficiente, pues la clave está en la capacidad real de prestar el servicio con seguridad y continuidad. Y en ese sentido, la zona de fondeo de Tenerife se presenta como uno de sus grandes activos, con una operatividad anual cercana al noventa y ocho por ciento, abrigo frente a los vientos dominantes, calados amplios y vigilancia permanente a través del Centro de Control de Servicios. Esa combinación permite sostener operaciones incluso en condiciones meteorológicas adversas y convierte al puerto en una referencia de fiabilidad dentro de su entorno geográfico.

El margen de crecimiento sigue siendo importante, pues el puerto de Tenerife podría crecer en otros 120 mil metros cuadrados en la trasera de la Dársena del Este, espacio que podría albergar nuevas actividades logísticas e incluso abrir la puerta a la incorporación de otro operador de combustible.

Planificación de futuro

Pero la estrategia de futuro no se limita a Santa Cruz. La dársena de Granadilla se perfila como la gran reserva de espacio, capacidad y proyección energética de Tenerife, llamada a desempeñar un papel fundamental tanto en el suministro de combustibles convencionales como en el desarrollo de nuevas soluciones energéticas ligadas a la descarbonización del transporte marítimo, en comunión con otras actividades portuarias tales como reparación naval, graneles sólidos y carga de proyecto. La planta de almacenamiento de combustible que permite el desmantelamiento de la refinería de Santa Cruz, la posibilidad de albergar proyectos vinculados al gas natural, al hidrógeno verde o a la descarbonización industrial, y su potencial como entorno para iniciativas de innovación azul lo convierten en una pieza indispensable del modelo industrial y logístico que se quiere construir en la isla.

Mientras tanto, las cifras de suministro de GNL empiezan ya a respaldar el discurso, con 12.200 toneladas suministradas en 2024 y 18.000 en 2025, un cuarenta y siete por ciento más. La previsión es seguir creciendo, con las nuevas alineaciones autorizadas por Capitanía Marítima para este servicio y bonificaciones en tasas para escalas de repostaje, para suministros desde gabarras y para buques que empleen combustibles alternativos y se conecten a la red eléctrica durante su estancia en puerto.

La apuesta energética de Puertos de Tenerife no se limita únicamente al suministro de nuevos combustibles sino que propugna su combinación con la electrificación, resolviendo así demanda energética del buque mientras permanece atracado. Ambas soluciones son complementarias y forman parte del mismo modelo de puerto avanzado.

En este ámbito, la Autoridad Portuaria provincial reivindica su papel pionero en España en la implantación del suministro eléctrico a buques atracados (OPS), con experiencias iniciadas en La Gomera en 2020 a buques de pasaje, continuadas en La Palma en 2021 y ya operativas también en el puerto de Tenerife. La inversión prevista en OPS para el conjunto de estos puertos asciende a 60 millones de euros.

Junto a todo esto aparecen otras líneas que completan este relato de transición, como estudios de huella de carbono, proyectos eólicos y la iniciativa de corredor verde entre Tenerife y Huelva, con participación de la Dirección General de la Marina Mercante, Baleària, Alisios Line y Moeve. El horizonte es amplio: hidrógeno verde, amoníaco, metanol y bioGNL como parte de la nueva generación de combustibles marítimos.