La economía azul en Canarias afronta una nueva etapa marcada por la necesidad de formar y retener talento cualificado. El crecimiento de las actividades vinculadas al mar, los puertos, la innovación y la transición energética exige perfiles profesionales cada vez más especializados y con capacidad para adaptarse a entornos tecnológicos, sostenibles y regulatorios en constante cambio.

Esa es una de las principales conclusiones del manifiesto elaborado en el marco de la jornada ‘La economía azul como oportunidad para Canarias: empleo universitario, innovación y diversificación productiva’, celebrada en el puerto tinerfeño. El encuentro fue impulsado por la Cátedra de Economía Azul Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife-Universidad de La Laguna, con la participación de representantes empresariales, administraciones públicas, universidad y centros de investigación.

El documento pone el foco en una idea central: el sector necesita una conexión más estrecha entre el tejido productivo y el sistema educativo. Para ello, plantea una oferta formativa más práctica, flexible y ajustada a las necesidades reales de las empresas.

Formación práctica para nuevos perfiles

El desarrollo de la economía azul requerirá profesionales multidisciplinares, con competencias en digitalización, sostenibilidad, ciberseguridad, ingeniería, robótica, inteligencia artificial y adaptación a nuevos marcos normativos.

La jornada sirvió para identificar oportunidades de empleo cualificado para graduados y titulados superiores en Canarias. También permitió abrir un debate sobre cómo orientar la formación universitaria hacia sectores que están ganando peso en la economía insular.

El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, afirmó que esta iniciativa supone el “pistoletazo de salida” para materializar las oportunidades que ofrece Puertos de Tenerife a quienes están aún en periodo de formación y no han decidido su futuro profesional.

Suárez destacó la importancia de que esos futuros profesionales puedan integrarse en el tejido empresarial canario y no tengan que salir del Archipiélago para desarrollar sus capacidades.

Universidad, empresas y administraciones

La necesidad de impulsar acciones formativas específicas fue compartida por José Manuel García Fraga, vicerrector de Docencia de la Universidad de La Laguna, y por Carlos Mora, profesor del Departamento de Ingeniería Agraria y del Medio Natural y director de la Cátedra.

Ambos defendieron que la sociedad, las empresas y las administraciones deben indicar qué perfiles necesitan para que la universidad y el sistema formativo puedan responder a las futuras demandas laborales.

La Cátedra de Economía Azul se plantea precisamente como un espacio de conexión entre conocimiento, empresa e innovación. Según su web oficial, pretende consolidarse como un nodo de referencia para la formación, la investigación aplicada y la innovación en torno a la economía azul en Canarias.

Robótica, inteligencia artificial e ingeniería

El consejero insular de Innovación, Investigación y Desarrollo, Juan José Martínez, subrayó que las necesidades formativas del sector deberán avanzar en ámbitos como la robótica, la inteligencia artificial y determinadas especialidades de ingeniería.

Martínez defendió que estos campos representan oportunidades para el talento joven y para la creación de empleo con futuro en Tenerife y Canarias.

La economía azul ya no se limita a actividades tradicionales como el transporte marítimo, la pesca o la actividad portuaria. Su evolución incorpora nuevas áreas vinculadas a la monitorización marina, la energía, la biotecnología, la digitalización de procesos, la logística avanzada, la seguridad marítima y la sostenibilidad ambiental.

Un sector que genera 1.690 millones

El debate formativo llega en un momento de crecimiento de la economía azul en Canarias. Según el estudio Cuantificación de la Economía Azul en Canarias, publicado por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC), las actividades marítimo-marinas generaron en 2024 un Valor Añadido Bruto de 1.690 millones de euros, equivalente al 2,9% del PIB canario.

El informe también cifra en 21.187 los puestos de trabajo vinculados al sector, con un peso especialmente relevante del transporte marítimo y las actividades portuarias. Estos datos confirman que la economía azul es ya un ámbito estratégico para la diversificación productiva del Archipiélago.

El Gobierno de Canarias también ha destacado el crecimiento sostenido de este sector y su papel en el modelo productivo de las Islas, con el transporte marítimo y las actividades portuarias como principales motores.

Retos: digitalización, sostenibilidad y regulación

El crecimiento de la economía azul está condicionado por varios retos. Entre ellos figuran la digitalización de los procesos, la ciberseguridad, la transición hacia modelos productivos más sostenibles y descarbonizados, la adaptación a nuevos marcos regulatorios y la incorporación de la innovación como elemento de competitividad.

Estos cambios obligan a revisar los itinerarios formativos y a mejorar la coordinación entre universidades, centros de investigación, empresas y administraciones.

El manifiesto elaborado tras la jornada plantea que la formación no puede ir por detrás de las necesidades del sector. Las empresas necesitan perfiles preparados para operar en entornos marítimos cada vez más tecnificados, mientras que los jóvenes requieren orientación, prácticas y salidas profesionales claras dentro de Canarias.